¿ Por qué hablar del Profesor Quemado...?
Llevo bastante tiempo preocupada en esta problemática, en la medida en que entiendo que existe una contradicción entre la percepción social que se tiene del profesorado, al que se considera un colectivo privilegiado, bastante bien retribuido, con muchas vacaciones, y luego el sentimiento de la mayoría de profesionales docentes, que conciben la profesión con un grado de estrés muy importante, están sometidos a bajas por depresión y tienen muchas dificultades a la hora de desarrollar su tarea en el aula.
jueves 14 de junio de 2007
La falta de autoridad
Las agresiones físicas al profesorado deben ser consideradas como delito de atentado a la autoridad pública, y no al funcionario público como actualmente recoge el Código Penal. También lamentamos que tanto autoridad como disciplina se hayan convertido en palabras totalmente tabús. " No hablamos de autoritarismo,sino de aplicar unas normas de respeto y convivencia" , explica la autora.
Enfermedad laboral
La inclusión del síndrome burnout en el catálogo de enfermedades laborales es una de las principales reivindicaciones que realiza Beatriz Rabasa en su libro El profesor quemado. Según la profesora valenciana, “cuando el profesor se siente totalmente agobiado y desbordado se pide una baja por depresión y el problema queda enmascarado. Si se catalogase como enfermedad laboral podríamos conocer mejor el porcentaje de incidencia de esta patología”.
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